CRM para clínicas estéticas: ficha de cliente, bonos y membresías con control de sesiones, presupuestos, TPV, venta de productos con stock y facturación VeriFactu. Gratis para empezar.
Historial de tratamientos, preferencias, presupuestos y facturas; tareas de seguimiento para que ningún cliente se enfríe.
Bonos de sesiones con control de uso, cuotas mensuales, cobro en recepción con TPV y venta de cosmética con stock y variantes.
Facturas con VeriFactu (exentas o con IVA según el servicio), control horario, chat interno y permisos por rol.
Una clínica estética o un centro de belleza vende tratamientos sueltos, bonos de varias sesiones, cuotas mensuales y productos de cosmética, a clientes que vuelven cada pocas semanas y que esperan que el centro recuerde qué se hicieron la última vez y qué les gustó. Es el negocio de la recurrencia y del detalle, y es justo lo que un CRM para clínicas estéticas debe sostener: memoria de cada cliente, control de lo que ha comprado y consumido, cobro ágil y facturación correcta.
Libélula CRM cubre ese circuito completo: fichas de cliente, presupuestos, membresías y bonos con control de sesiones, TPV en recepción, tienda online y productos con stock, facturación con VeriFactu, control horario del equipo y portal del cliente.
El bono de 10 sesiones de láser, el pack de 5 faciales, la cuota mensual de mantenimiento. Llevarlos en una libreta es el origen de la mayoría de las discusiones en recepción ("me quedaban dos", "no, una"). Con las membresías de Libélula, cada bono se vende como producto, se factura en el momento y queda asociado al cliente con su número de sesiones; cada visita descuenta una y la ficha muestra el saldo. Las cuotas mensuales se facturan solas como facturas recurrentes y, si el cliente paga con tarjeta, el cobro se automatiza con Stripe.
Tratamientos realizados y cuándo, producto utilizado, reacciones o preferencias que conviene tener presentes, quién le atendió, qué presupuestos tiene abiertos, qué bonos le quedan. Los campos personalizados permiten añadir lo que tu protocolo necesite (fototipo, contraindicaciones declaradas para la gestión, cómo te conoció). Y las tareas de seguimiento hacen el trabajo comercial silencioso: avisar cuando toca la siguiente sesión, recuperar al cliente que lleva tres meses sin venir, recordar el presupuesto de medicina estética que se quedó pensando.
Los tratamientos de mayor importe (medicina estética, tratamientos corporales en varias sesiones) se presupuestan con el generador: líneas por sesión o por pack, condiciones, aceptación online con fecha. Un presupuesto aceptado se convierte en venta de bono o en proyecto con fases si el tratamiento se alarga en el tiempo, con sus tareas y recordatorios.
La cosmética que vendes en recepción se gestiona como productos con stock y variantes (tamaños, tonos), se cobra desde el TPV y descuenta inventario. Si quieres vender online, la tienda integrada usa el mismo catálogo y el mismo stock, cobra con Stripe y emite la factura con VeriFactu automáticamente: sin duplicar productos en otra plataforma.
Aquí conviene ser cuidadoso. Los tratamientos de medicina estética con finalidad terapéutica prestados por profesionales sanitarios pueden estar exentos de IVA; los tratamientos puramente estéticos y de belleza, la cosmética y la mayoría de servicios de un centro de estética tributan al tipo general. Libélula permite líneas exentas y con IVA en la misma factura y refleja cada caso; la clasificación de cada servicio debe fijarla vuestra asesoría. Todas las facturas, de mostrador o completas, salen con registro VeriFactu, obligatorio desde 2026 para quien factura con software. En recepción, el TPV con VeriFactu emite la factura simplificada al cobrar.
Esteticistas, recepción, médicos colaboradores: cada perfil con sus permisos. El registro de jornada cubre la obligación legal con turnos y jornadas partidas, y las horas por tratamiento ayudan a saber qué servicios son rentables de verdad. El chat interno reemplaza el grupo de WhatsApp y permite enlazar un mensaje con un cliente o una tarea ("¿el bono de María tiene sesiones?" se responde mirando la ficha).
Día 1: da de alta tus bonos y tratamientos como productos. Día 2: registra los clientes con bonos activos y su saldo de sesiones (es la migración que más tranquilidad da a recepción). Semana 1: cobra todo desde el TPV y deja que las facturas salgan solas. Semana 2: activa los recordatorios de siguiente sesión y la lista de clientes inactivos. El plan gratuito cubre un centro pequeño; los planes de pago se pagan por centro, no por esteticista.
Ver también: CRM para clínicas y software para clínicas.
Sin tarjeta de crédito. Sin compromiso. Tu empresa lista en 2 minutos.
Crear Cuenta Gratis