CRM gratuito diseñado para pequeñas y medianas empresas. Gestiona clientes, proyectos, equipos y facturación desde una sola plataforma. Sin tarjeta de crédito.
Ficha completa de cada cliente con historial de proyectos, facturas, comunicaciones y estado de satisfacción. Todo accesible desde un solo panel.
Tus clientes acceden a su propio portal donde ven el estado de sus proyectos, descargan facturas, comparten archivos y se comunican con tu equipo.
Crea planes de membresía con precios y duraciones personalizables. Los clientes renuevan automáticamente con Stripe o PayPal integrado.
Un CRM (Customer Relationship Management) es un software que centraliza toda la información de tus clientes en un solo lugar. Para una PYME, esto significa dejar de perder oportunidades por tener datos dispersos entre emails, agendas y hojas de cálculo.
Las empresas que usan un CRM aumentan sus ventas un 29% de media, según Salesforce. Pero la mayoría de CRMs están diseñados para grandes corporaciones, con precios y complejidad inaccesibles para pequeñas empresas.
A diferencia de Salesforce o HubSpot, Libélula está pensado desde cero para equipos de 1 a 100 personas. No necesitas un consultor para configurarlo ni un presupuesto de miles de euros al mes.
Con Libélula puedes gestionar clientes, pero también proyectos, equipos, facturación y control horario desde la misma plataforma. Sin integraciones complicadas ni herramientas de terceros.
El plan gratuito incluye hasta 5 clientes y 5 miembros del equipo — suficiente para empezar a organizar tu negocio sin ningún coste.
Imprescindible: fichas de cliente con historial completo (notas, tareas, documentos, facturas), seguimientos con responsable y fecha, trabajo en equipo con permisos, y facturación integrada adaptada a España. Humo para una pyme: scoring de leads con IA, automatizaciones de marketing multicanal, previsiones de ventas con machine learning. Esas funciones justifican precios de 50-100 euros por usuario y las usan equipos comerciales de decenas de personas; en una pyme se pagan y no se tocan. Si estás empezando de cero con el concepto, lee primero qué es un CRM y para qué sirve.
Día 1: importa tus clientes (de la agenda, del Excel, de donde estén) con datos fiscales. Día 2: invita al equipo y define roles: quién ve qué, quién factura. Día 3: crea una tarea de seguimiento por cada presupuesto vivo y cada cliente importante sin actividad reciente. Días 4-5: registra en el CRM cada llamada y email relevante. La regla que lo hace funcionar: si no está en el CRM, no ha pasado. En dos semanas el equipo deja de preguntar "¿quién lleva a este cliente?" — la respuesta está en la ficha.
La mecánica es la misma, pero cada negocio tiene su circuito crítico: en las inmobiliarias, el seguimiento de compradores y el pipeline de operaciones; en asesorías y gestorías, los vencimientos fiscales recurrentes por cliente; en clínicas, los presupuestos pendientes y la reactivación de pacientes; para autónomos, presupuestos que se cierran y cobros al día. Hemos escrito guías específicas para cada caso con los circuitos exactos.
La ventaja estructural de Libélula frente a un CRM puro: la venta no termina en "ganada". El cliente pasa a tener su proyecto con tareas y plazos, el equipo registra horas sobre ese trabajo, el cliente sigue el avance en su portal y la factura sale vinculada a todo lo anterior. Cuando alguien pregunta "¿qué pasa con Acme?", la respuesta completa está en una sola pantalla. Y si vienes comparando opciones gratuitas, tenemos una comparativa honesta de CRM gratuitos.
Sin tarjeta de crédito. Sin compromiso. Tu empresa lista en 2 minutos.
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